Desde hace 5 años se celebra el
8 de agosto el Día Internacional del Orgasmo Femenino, iniciativa de
Arimateio Dantas, un concejal del pueblo brasileño de Esperantina.
Según
se dice, el hombre quería compensar a su esposa y a todas las mujeres del
pueblo a través de la creación de esta fecha significativa, y así lo hizo.
Luego, con el paso del tiempo y la repercusión social que tomó la noticia,
comenzó a celebrarse en todo el mundo.
Cuando estamos más tranquilas usando métodos anticonceptivos
eficientes, tenemos mejores orgasmos.
El
corazón se acelera, la presión sanguínea aumenta, la respiración se vuelve
jadeante. La piel se ruboriza, los tejidos se inflaman con sangre, cambiando
la forma, el color y la posición de los órganos. El sistema nervioso se
electriza, cambia la expresión de la cara, los músculos se tensan, permitiéndonos
sensaciones de contracciones y expansiones. Por unos breves momentos se
alteran las percepciones alejándonos del entorno.
Un
orgasmo es una experiencia poderosa que involucra al cuerpo y a la mente.
Para ambos sexos, un orgasmo comienza con contracciones musculares y
sentimientos de placer concentrados en los genitales, que se difunden por
todo el cuerpo; haciéndonos sentir una infinita dulzura, que afecta al cuerpo
también, y haciéndonos desear que estas sensaciones duraran por siempre.
Bohlen,
Fisiólogo de la Universidad de Illinois y Wargner, Fisiólogo del Insituto
Panum en Copenhagen, concluyeron después de muchos estudios que la esencia
del orgasmo no está en los genitales, sino en las profundidades del cerebro.
Desde
el punto de vista evolutivo, cada adaptación tiene una función, y la del
orgasmo masculino es clara, depositar el semen en la vagina para la
reproducción (aunque algunos hombres pueden tener orgasmos sin eyacular,
inclusive hombres que han sido amputados). La función que siempre ha estado
en discusión es la del orgasmo femenino. Algunos autores pensaban que el
orgasmo hace que la mujer permanezca relajada después del sexo, para que
retenga los espermatozoides y aumente la probabilidad de concebir. En cambio,
autores tan brillantes como Stephen Jay Gould, Biólogo Evolutivo, decía que
no tenía ninguna función.
Según
el Dr. Ian Kerner, sexólogo clínico, una función del orgasmo femenino está
relacionada con la fertilidad. Se ha demostrado que cuando una mujer siente
un orgasmo tiene contracciones reflejas que pueden crear un efecto de succión
que ayuda a los espermatozoides a ascender por el cuello del útero, la
cavidad uterina y las trompas. En experimentos realizados port Kunz y col.
con histerosincitiografía y esferas de albúmina marcadas, del tamaño de la
cabeza de un espermatozoide, colocadas en la vagina de la mujer, se observó
que las contracciones uterinas fueron capaces de desplazar las esferas hasta
las trompas, que es el sitio donde los espermatozoides deben llegar hasta su encuentro
con el óvulo para que ocurra la fecundación. Se han reportado casos de
mujeres cuyas contracciones uterinas son tan fuertes durante el orgasmo, que
han succionado el condón hacia el cuello del útero sacándolo del pene. En
otros estudios realizados, se ha demostrado que las mujeres que tienen
orgasmos retienen significativamente más cantidad de semen que las mujeres
que no tienen orgasmos y que tener múltiples orgasmos aumenta la probabilidad
de que los espermatozoides lleguen a su encuentro con el óvulo.
Masters
y Jonnson mencionaron que el clítoris tiene dos veces más terminaciones
nerviosas que el pene, pero es poco probable que la única función del orgasmo
sea proveer placer, cada vez hay más evidencia de que la importancia del
orgasmo femenino es facilitar la fecundación.
Así
que si quieres estar tranquila, maximizar el placer y disfrutar a plenitud
tus orgasmos sin el temor a quedar embarazada, te recomendamos usar
anticonceptivos eficientes. No hay excusas, hay un abanico de opciones para
ti. Visita también: www.improsexual.com
Autora:
Michela Guarente.
Licenciada en Educación, egresada de la Universidad Católica
Andrés Bello
Estudiante avanzada de la Maestría en Sexología del Centro de
Investigaciones Psiquiátricas, Psicológicas y Sexológicas de Venezuela